140. SOY UN HOMBRE CASADO
AMALIA
No puedo dejar de pensar en el rostro de Ajax cuando vio a los cachorros, la imagen cálida de él acunando a Charlotte me derritió el alma.
Deseo tanto ceder, mi loba me empuja descaradamente a los brazos de Conall y Ajax.
Yo le creo su confesión de que él no mandó a asesinar a mi madre o a nosotros, siento su sinceridad a través de ese vínculo que nos une y que antes no podía percibir sin mi loba.
Megara me dijo que con la marca se haría mucho más fuerte, como dos piezas separadas que se