134. LA VERDAD
AMALIA
“Amalia, él, ha estado un tiempo afuera, en la ventana, yo… pienso que él tiene derecho de conocerlos, los niños no tienen la culpa…”
Ella comienza a argumentar mientras yo me acerco paso a paso, a través de las penumbras, mirando su ancha espalda y él está de pie, frente a la cunita.
Mis manos tiemblan, me imagino que me va a reclamar por esconder a sus herederos, digo lo primero que me pasa por la cabeza, palabras que pretenden herirlo, cuando en realidad, solo nos estoy hiriendo a los