031. NADIE AMENAZA A MI HEMBRA
AJAX
«¡Te dije que no cerraste bien la jaula, idiota!»
«El jefe… procura no fallar en esto»
«¡Algo… alteró!»
«Activa la máquina… arrastrarlo»
Escuché algunas frases inconclusas, pero no me detuve a oír el resto.
Continué buscando la salida de este sitio, sudando frío por las locuras que hicimos y con Renegados transitando por los pasillos.
¿Qué está sucediendo en esta maldit4 mina que creía abandonada?
No me importa ahora, solo me preocupo por el pequeño cuerpo tembloroso a mi espalda.
Después