026. ERES MÍA, AMALIA
AJAX
— Mmmnn – apreté los dientes mientras un gruñido excitado se escapaba de mi garganta.
Todo mi cuerpo tenso, mis ojos cerrados y las afiladas garras arañando la pared de piedra de la mina.
Me estoy perdiendo en la lujuria y el frenesí del celo, mis instintos de apareamiento tomando el control mientras la deliciosa hembra que muero por comerme está besándome, lamiéndome y haciéndome una caliente paja que me tiene al borde del precipicio.
Mis caderas se mueven sin control hacia delante, aumen