(Dos semanas después)
Me miro en el espejo, el viernes ha llegado demasiado rápido y hoy es el recital, m****a… tengo nervios. Tomo el licuado y salgo del departamento.
Hace mucho tiempo no voy a correr pero le he dicho a Alexander que lo necesitaba. Me he quedado un poco más de tiempo dormida, su cuerpo me transmite mucha paz. En mi ipod suena “Sweet child of mine” y pienso en él.
Ha vuelto a trabajar este lunes y está completamente recuperado. Las noches que hemos pasado juntos han sido, seg