Alessia.
Me desperté con el suave sonido del monitor, mis ojos se abrieron poco a poco e inmediatamente me di cuenta que ya no estaba en la selva. Mi cuerpo ya no me dolía, pero aún podía sentir la dificultad para respirar, las paredes blancas aparecieron a la vista claramente es la habitación de un hospital.
Las persianas estaban parcialmente abiertas, y podía ver la luz del día muy tenue, era de tarde. Lo último que recuerdo es el anochecer, los relámpagos y la lluvia torrencial, después de l