Llegamos a la playa casi a medio día, Momo no paraba de hacer preguntas incomodas y Wilches labrada, molestando a Domenic con el sonido.
Domenic y yo estábamos en los asientos de enfrente y Momo con Wilches en los de atrás. Domenic me miro y me sonrió con picardía, yo lo ignore, no quería que se diera cuenta que estaba emocionada por esta salida.
— ¿recuerdas esta playa? — me pregunto.
Yo mire con más atención el lugar y después voltee a ver a Domenic, dios mío este tipo si era demoniaco.
— no,