ENSOÑACION
El mundo cayó con todo su peso en mi alma destrozada, mis manos palidecieron y comenzaron a temblar. |
El dolor punzante en la cabeza regresó y arremetió con toda su fuerza mientras la culpa empezó a golpear mi corazón, quizás, con más potencia que las punzadas. Nada de lo ocurrido debía estar pasando; si no se me hubiera ocurrido esa maldita idea de encontrarme con Jazmín,