Mundo ficciónIniciar sesiónPodría poneros mil excusas sobre la razón por la que estaba allí, dejando que aquel hombre me tomase de forma hostil, con sus peligrosos juegos, cada noche, pero lo cierto es que su extraña forma de tomarme, esa mezcla de dolor y placer, me hacía sentir viva, como jamás antes me había sentido.
Un trato eso era lo que protegía mi corazón de todo aquello, de la cercanía de nuestros cuerpos sudados, de esa







