C160- ¿LA ESTÁ CHANTAJEANDO?
Elías se detuvo en seco al ver a Braxton.
No hubo temblor en sus piernas, ni rastro de cobardía, pero su rostro se tensó al reconocer el odio absoluto en los ojos del otro hombre. Braxton, por su parte, no esperó a una invitación, la vena de su sien palpitaba con violencia y, antes de que Ian pudiera ponerle una mano en el hombro, ya estaba cruzando la distancia a zancadas.
—¡Brax, no! —rugió Ian, pero fue inútil.
El primer golpe de Braxton fue directo a la mandíbul