C152- ESPEJISMO ROTO
Ian respiraba como un animal herido, sosteniendo la fotografía con dedos rígidos y espasmódicos. Sus ojos inyectados en sangre pasaban del papel a Elias.
—¡¿De dónde sacaste esto?! —rugió, dando un paso al frente—. ¡Habla de una maldita vez!
Elias se presionó con fuerza las costillas heridas, soltando un quejido ahogado antes de poder articular palabra.
Su voz salió arrastrada, rota por el dolor.
—Los encontré por error... —explicó, escupiendo un hilo de sangre—. Yo... yo es