C125- EL PODER DE LOS DEVERAUX
DOS DÍAS DESPUÉS...
El sol de la tarde se filtraba entre los rascacielos de Manhattan y por primera vez en semanas, a Jodie no le pareció hostil. Caminaba a paso firme hacia la comisaría del distrito 17, sintiendo el roce de la tarjeta de la detective Mitchell contra la palma de su mano, guardada a buen recaudo en el bolsillo de su abrigo. Aquel trozo de cartón era su ancla, la prueba tangible de que su voz tenía peso y de que el nombre de Elias Deveraux ya no era