CAPÍTULO VEINTINUEVE
~Hinata~
—¡Te di un trabajo! —Subí el tono de voz, y mi furia apenas contenida se desbordó—. ¡Solo un maldito trabajo! ¡Drogarla y exponerla como una mentirosa, infiel y zorra ante todos, para que Levi se vea obligado a deshacerse de ella y tú no pudiste! —Prácticamente gritaba—. ¿Para qué sirves, Elara?
Temblaba, sus rodillas raspando el suelo de mármol. —Por favor, perdóname, mi señora. No sé qué pasó. La drogué con éxito y la atraje a la habitación que preparamos. Yo mismo la entregué a los hombres…
—¡¿Y qué demonios pasó?! —grité, lanzándole el jarrón. Se agachó a tiempo y se estrelló contra la pared detrás de ella—. ¿Cómo falló tu ingenioso plan?
Elara se estremeció aún más, con lágrimas en los ojos. —Yo… no lo sé —sollozó. “Todo estuvo bien. Lo juro. Le di la bebida, se mareó y me siguió. Los hombres estaban listos. Me fui tal como lo habíamos planeado.”
Apreté la mandíbula con irritación. Repetía lo mismo una y otra vez sin darme respuestas concretas.
“¿Ent