C72- HABLARÉ CON ÉL
El amanecer teñía de naranja el campamento de la Manada. Los rayos del sol se filtraban entre las tiendas improvisadas donde los heridos eran atendidos con urgencia y los caídos llorados con amargura. La batalla había terminado, pero la guerra para algunos apenas comenzaba, una guerra silenciosa que se libraba en el corazón.
Axel caminaba entre los supervivientes, agotado, con el cuerpo cubierto de sangre y tierra. Sus ojos, enrojecidos por el humo y el cansancio, buscaban