C73-NUEVE LUNAS
Axel miraba hacia la nada en el estudio del castillo, sosteniendo un vaso de hidromiel entre sus dedos tensos. La habitación, sumida en penumbras, solo recibía la luz mortecina de una vela casi consumida. Cerró los ojos y el rostro de Arianne apareció en su mente con dolorosa claridad: esa mirada que había visto en el campamento, esa que hablaba sin palabras de una despedida inevitable.
El dolor se expandió por su pecho como veneno y respiró hondo, intentando contenerlo, pero er