C121- TARDAMOS EN ECONTRARNOS
—Dilo —susurró ella, con la voz quebrada por la necesidad.
Axel la miró desde abajo, atado a su propia cama, rendido a sus pies, y por primera vez en su vida no tuvo miedo de ser frágil.
—Te amo —la voz se le rompió como vidrio—. Te amo tanto, Arianne, que me duele respirar cuando no estás. Que me duele existir si no es para ti.
Ella lo besó entonces, pero no fue un beso de deseo. Fue un beso de promesa. De esas que se hacen una sola vez en la vida, con el alma des