Capítulo 187. Jovencito.
La luz tibia de la tarde se filtraba entre los visillos de la sala, tiñendo el ambiente de un tono dorado y apacible propio de la primavera en Lyon. Sobre el sofá principal, la tranquilidad reinaba entre el murmullo tenue del televisor.
Adelard descansaba con la cabeza apoyada en el regazo de Théon, mientras él le acariciaba el cabello castaño con trazos lentos, con la mirada fija en la pantalla.
—Oye… Hay algo que quiero contarte —murmuró en medio de una pausa de la película.
El alfa bajó desp