Capítulo 148. A través del dolor.
La mañana entró despacio por las ventanas de la sala, tímida todavía, sin terminar de decidirse. Nataniel bajó las escaleras con el paso pausado, encontró la casa en silencio. Las gemelas dormían cerca de la chimenea que aún emitía algo de calor, enrolladas en su manta.
En la alfombra, Tarō tenía el hocico apoyado en las piernas de Eriss con paciencia, dejándose manosear sin protestar. El pequeño le jalaba las orejas con una determinación seria, con los deditos enterrados en el pelaje espeso, h