Mundo ficciónIniciar sesiónUna semana después, un lunes, caminé por los pasillos hasta mi casillero. Sentí que algo era diferente. No sentía que la atención de nadie estuviera en mí en absoluto. Como si otra cosa capturara su fantasía y yo fuera una vieja noticia. Pude poner una sonrisa en mi cara para variar. Me sentí invisible.
Cuando llegué a mi casillero, vi a Daphne. Tiene el ceño fruncido en la cara.
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