Rocky.
Luego de que papá nos dejara en la escuela, nos integramos a nuestro grupo, no importa si hay más pequeños de mi edad, siempre andamos en manada, aunque Ryder parece más un lobo solitario.
Saludo a mi grupo con una chocada de manos y me siento a su lado en la mesa redonda con toldo en el patio, en donde también se usa para comer en el receso, pero por ahora esperamos que el timbre suene para ir a nuestros salones.
—¿Qué me cuentan? —les pregunto tratando de sonar cool.
Soy el hijo del al