—Tan pequeña como para no medir mi poder, ahora lo mido tanto que me da miedo usarlo, si me da miedo usarlo, entonces es porque no me aceptaré como soy, con mis poderes.
—Eres solo más que destrucción estrellita.
Lo abracé.
—Lo sé, pero no pude salvarlo, mis lágrimas no pudieron sanarlo.
—Eso no es tu culpa, es mía, te prometí que mientras viviera, no ibas a derramar ni una lágrima y subestimé a Rocky, te juro que me encantaría golpearlo ahora por hacerte llorar.
—Derramo su sangre por nos