Su figura es gruesa, no es gordo, pero como que es relleno, aunque también se ve que ha hecho ejercicio.
—Yo… estoy feliz, pero a la vez enojado —dice Ross.
—Conozco a Mack desde hace mucho Ross, él te quería, me dolió mucho saber que ya no estaba con nosotros y yo estaba de viaje… —El señor me mira—. Lamento no haber estado ahí para protegerlo.
—De hecho, estuve a su lado y no pude salvarlo. —Agacho mi rostro.
—No te sientas mal, seguramente nadie podía, Mack siempre tenía a muchos protegi