Mundo ficciónIniciar sesiónValentino.
No voy a negar que, al verla sentada en su puesto junto a los gemelos, hizo que mi corazón brincara de la emoción, tampoco voy a negar que me costó un enorme esfuerzo ignorarla y, en definitiva, no voy a negar que, al cerrarse las puertas del ascensor, la tristeza que reflejaron sus ojos, me golpeó cual tsunami.
Me recuesto sobre la pared del ascensor que baja hacia la salida, esa mirada es profunda, penetr







