Cuando llego a Fontaine, evito al señor presidente, pido a Sammy que le comunique que me iré unas horas, no le dije el motivo, en la carta escribí personal, no tiene por qué importarle que haré en mis horas de permiso libres.
Samuel, lo sabe y le pedí discreción al respecto. Me dijo: no te preocupes, no le diré a nadie que vas al loquero, y sí, lo dijo en voz demasiado alta, no hice más que brindarle una mirada de desaprobación, este hombre es el más indiscreto que he conocido en mi vida.
Estoy