Me voy hacia el hospital, necesito verla, al menos un momento, solo un momento y saber que estará bien.
La enfermera de recepción me indica dónde está la sala de espera, me acerco y veo a Luci sentada viendo un punto fijo sin percatarse de mi presencia.
—Luci —susurro, mientras camino hacia donde está, y me mira y se le cristalizan los ojos.
—¡Oh, cariño! Estás aquí. —me agacho junto a ella tomando sus manos.
—Lo siento Luci, le fallé, todo es mi culpa.
—¡Oh, no cariño, no lo es! solo fue u