Capítulo 26. Te lloré un río.
–¿Puedo saber que haces en mi apartamento? ¿Cómo entraste? –pregunté de mala gana–.
–¿Estás saliendo con Sebastián? –Preguntó sin darme la cara–.
–¿Qué? ¿Has venido hasta aquí por eso? Pudiste habérmelo preguntando en la empresa–.
–Quiero una respuesta ahora–.
–¿Eso que importa? Creo que habíamos dejado claro que mi vida personal, es solo mía–dije–.
–No quiero entrometerme, solo quiero saberlo, así podría librarme de una vez de este sentimiento–.
Seguía viendo hacia las luces del callejón o qui