A la Deriva 33
Así en todo ese caos de temor e incertidumbre las miradas de Bonnie, su aquelarre y Mateo se encontraron.
Y casi sin aliento Mateo y Bonnie exclamaron al unísono:
¡Esa presencia es muy similar a la de…
En ese momento Sigmund apareció en el lugar pidiendo que se calmaran.
—¡tranquilos, tranquilos! Solo se trata de una tormenta—
Ante ese comentario Bonnie y Mateo se miraron incrédulos.
—será mejor que se dirijan a sus habitaciones, ya es muy tarde además— dijo Sigmund intenta