Ken y Jairo, fueron llevados directamente a la antigua casa de la familia Burgos, donde los hombres vestidos de negro los obligaron a arrodillarse frente a Rosalía. Con los rostros humillados, miraron a Rosalía, confundidos y consternados, y Jairo preguntó: —Tía abuela, ¿qué te sucede?
Rosalía los miró con una sonrisa fría y déspota, respondiendo: —¡¿Qué me pasa?! ¡Ahhh…! ¿Realmente no lo entienden? ¿Tienen que ver la evidencia frente a sus ojos antes de admitirlo? ¿Son ustedes dos los responsa