Luna creía que todo lo que estaba pasando era culpa de Estrella. Ahora, sus propios padres estaban bajando la cabeza para suplicarle a ella. Luna estaba llena de resentimiento, pensaba que Zared y Hada estaban poniendo sus intereses por encima de su sufrimiento. ¿Realmente la empresa era tan importante?
Luna bajó corriendo las escaleras, furiosa, y miró con malicia a Zared. —Papá, ¿por qué estás llamando a Estrella? ¿No podemos arreglárnoslas sin ella? Sabes perfectamente que ella me hizo esto.