Después de llegar a un acuerdo, la familia Sánchez se sintió incómoda en la antigua mansión de la familia Burgos. Finalmente, Rosalía les insistió en irse.
Zared no se atrevió a quedarse ni un minuto más y, tomando a Hada y a su hija Luna, se marcharon.
Esa noche, Claus regresó a casa y escuchó las buenas noticias de Rosalía. Supo que Rosalía había manejado la situación y estaba dispuesta a ver cómo el abuelo Andrían se tragaba su orgullo. Claus había planeado recopilar pruebas en secreto para