Estrella, no se alejó ni un solo momento y siguió cuidado muy bien a Claus durante todo ese tiempo, no pasó ni un solo día que no lo alimentara. Hasta que un día por fin, consiguió que Claus se despertara. Estrella casi lloró de alegría cuando lo vio abrir sus ojos.
—Despertaste. ¿Cómo te sientes? ¿Te duele algo? —Ni ella misma se dio cuenta de lo marcada que era la alegría en su voz.
En cuanto Claus abrió los ojos, vio a la persona que más deseaba y anhelaba tener a su lado. Sonrió involuntari