Estrella visitó el centro comercial y compró un vestido blanco. Con su cabello recogido, parecía una flor desprendiendo una suave fragancia, hermosa y cautivadora.
Ella estaba acompañada de Claus, sin perder en absoluto su elegancia y presencia. La combinación de blanco y negro también resultaba inesperadamente armoniosa.
Los ojos de Claus se oscurecieron por un instante, pero al final no dijo nada y condujo hacia la antigua mansión.
Estrella sostenía el brazo de Claus mientras descendían del co