En realidad, el chofer no era culpable en lo absoluto, por lo que Claus solo le ordenó que investigara a fondo a las personas que estuvieran cerca de la escuela, para determinar si tenían alguna información útil.
Tras finalizar la llamada, la expresión de Claus era fría y sombría.
Javier nunca había visto a su jefe tan serio, así que preguntó con mucho cuidado:
—Jefe, ¿qué pasa?
—El chofer no ha encontrado a Estrella. Ve y revisa las grabaciones de vigilancia cercanas a la escuela. ¡Tengo que sa