Al día siguiente, Estrella regresó a la escuela para sus clases.
Claudia estaba de pie frente a los alumnos, era natural que resolviera los problemas que ocurrían en la clase ya que ella era la orientadora de este grupo.
—Guarden silencio, seguro que no han olvidado el problema que tuvo lugar ayer en el salón. Necesito registrar sus objetos personales para rectificar si la persona que dejó deliberadamente en ridículo a un compañero es alguien de nuestra clase o no.
Era una persona de suma elocue