Al día siguiente, Estrella se despertó. Se movió ligeramente y sintió que estaba atada. Abrió los ojos y se dio cuenta de que estaba acostada junto a Claus otra vez. Además, Claus la abrazaba firmemente.
Estrella abrió los ojos con sorpresa y miró a Claus con una expresión desconcertada. Inmediatamente se zafó de los brazos de Claus y le preguntó con enojo: —¿Por qué no cumpliste tu palabra?
Claus respondió con calma: —Anoche viniste por ti misma y cruzaste la línea.
Él sabía que la pequeña seño