Estrella tomó la tarjeta solo por cortesía y regresó al aula. Al principio, creyó que ya había terminado todo, sin embargo, resultó ser solamente el comienzo. En los días siguientes, muchas empresas de entretenimiento vinieron para contratarla. Entre ellas, había algunas que le ofrecieron un pago bastante generoso y justo en la industria. Ellos realmente querían contratar a Estrella por su potencial.
Sin embargo, Estrella no dudó nada en rechazarlos diciendo lo mismo:
—Lo siento, soy todavía una