Estrella no se despertó hasta la tarde.
Se movió un poco y se dio cuenta de algo diferente: recordaba haberse quedado dormida apoyada en la cama… Sin embargo, ahora estaba tumbada. Cuando abrió los ojos, lo primero que vio fue el techo blanco de la habitación, lo que le confirmó que estaba acostaba en la cama.
Ella se incorporó y se sentó en la cama muy sorprendida. Al girar la cabeza, vio la cara pálida de Claus, quien todavía estaba dormido. Preguntó a Javier en voz baja:
—¿Por qué estoy en la