Claus pudo ver que Estrella no tenía interés. Esta niña era tan atrevida que podía hacer de todo, ¿cómo iba a estar dispuesta a que otra persona le enseñara modales?
Maniobró su silla de ruedas y se acercó al sofá.
—Tía, usted está muy ocupada, ¿Cómo voy a molestarla con cosas como esta? Yo lo haré, traeré un profesor para enseñarle etiqueta a Estrella.
En ese momento, la anciana empezó a hablar.
—A mí me parece bien que Estrella tenga una personalidad tan honesta y directa, nuestra familia no t