—Presidente Burgos, por mucho que hable, no podrá usarme como chivo expiatorio —continuó Walter haciéndose el tonto.
Claus se rio, pero sus ojos estaban llenos de frialdad.
—En este proyecto veo muchas irregularidades en los fondos. Los asuntos relacionados con la corrupción de la empresa no son cosa menor. Si quieres ir a la cárcel, te ayudaré a conseguirlo. ¿Qué te parece?
Al escuchar la palabra ‘cárcel’ Walter no pudo seguir manteniendo la compostura. Aún era joven y tenía una vida por dela