Las manos de ambos se separaron en un instante, sus miradas apenas se cruzaron en el aire. Pero por alguna razón desconocida, entre los dos, había un cierto aroma a pólvora.
El mánager, que estaba al lado, sintió que el ambiente se volvía tenso. Se apresuró a intervenir y se interpuso entre ellos. Tenía la extraña sensación de que si no los vigilaba, podrían empezar a pelear en cualquier momento.
El mánager habló apresuradamente: —La capacidad profesional de Matthew es indiscutible, Presidente B