Estrella se quedó sin palabras en cuanto lo escuchó, debido a su comportamiento tan infantil.
—De acuerdo, lo haré —aceptó de mala gana.
—Entonces está decidido, ven mañana —Matthew esbozó una pequeña sonrisa al alcanzar su objetivo.
Puesto que Estrella se lo había prometido, era imposible que faltara a su palabra, dado que ella no hacía promesas fácilmente. Sin embargo, resultó que seguía pensando demasiado bien de ella.
Al día siguiente, domingo.
Después de que Claus desayunara, habían pasa