Por lo general, Enzo llevaba una vida apacible, y muy pocas cosas podían molestarlo. Sin embargo, se sentía como un gallo que había perdido una pelea.
Debido a su buena relación, Claus le preguntó con preocupación:
—¿Qué te pasa?
Enzo, con un tono muy deprimido, comenzó a contarle lo que había pasado entre él y Estrella:
— Ella puede rechazarme, pero ¿por qué me evita? ¡Ahora me trata como un monstruo! Ya que no podemos ser pareja, ¿por qué no podemos ser amigos? ¿Acaso me odia tanto?
En su opi