Capítulo 31 En la palma de la mano.
La boca de Iván se abrió tan grande como un plato. Ya era extraño que Claus le permitiera a Estrella sentarse a su lado. ¿Ahora también tomaba la iniciativa de tocar a la mujer?
Pero a Estrella no le gustaba ser tocada por otras personas, mucho menos por hombres. Inconscientemente apartó su mano.
—¿Hay algún problema?
Claus no tenía otras intenciones, soltó su mano al verla fruncir el ceño.
—Aquí no es conveniente salir así a la escuela. Ya hice los preparativos para que un chofer te recoja a p