Estrella salió. Respiró hondo y se tranquilizó antes de llamar al presidente del Grupo Estrella Imperial, Yael Huerta.
—Yael, soy yo. —Encontró una esquina y habló en voz baja.
La persona al otro lado respondió de inmediato con respeto.
—Señorita, cuáles son sus órdenes.
—Mañana irás personalmente al Grupo Castro y les entregarás el proyecto que estamos desarrollando en la ciudad Z. Diles que Fátima lo presentó.
No quiso faltar a su palabra tras habérselo prometido a Fátima. Sin embargo, tambié