Rosalía no expuso las verdaderas intenciones de Fátima, sino que le dijo con cortesía:
—Muchas gracias por tus palabras.
Al ver que la actitud de la anciana se suavizó un poco, Fátima quiso avanzar unos pasos más y propuso:
—Cuando Estrella esté libre, las dos familias podríamos cenar juntas. Así podríamos conocer al yerno formalmente, por cierto.
En su opinión, las cosas habían ido viento en popa: cuando conocieran a Claus, podría presentarle a Juan para que hablaran de negocios. Así no tendría