Poco después, Estrella comenzó a aplicar acupuntura a Rosalía, seguido de un masaje.
La condición física de Rosalía era mejor que la de Claus, por lo que la acupuntura no duró mucho, unos diez minutos fueron suficientes. Una vez retiradas las agujas, empezó a realizar los masajes.
Las técnicas de Estrella eran excelentes, no solo le aliviaban el dolor, sino que también fortalecían los músculos. Rosalía estaba muy contenta con los masajes, y se apoyaba en el sofá, muy relajada.
Durante el proceso