Después de considerarlo, Fátima no encontró otra solución para resolver el problema. Solo asintió y aceptó la propuesta de Juan.
A decir verdad, se arrepentía mucho de haber tratado mal a Estrella cuando estaban en la antigua casa de campo. Después de todo, tenía una cara hermosa. Tal vez el joven señor de la familia Burgos fuera una persona simple al que le gustara precisamente la belleza de Estrella…
Fátima nunca había pensado que estaría en una situación como esta: ahora, necesitaba la fuerza