Después de la Junta General de Accionistas, el Segundo y Tercer Tío Abuelo regresaron a casa del Segundo Tío Abuelo con gestos sombríos.
—Hermano, ¿sus piernas son reales o falsas? —preguntó el Tercer Tío Abuelo frunciendo el ceño, aunque lo que realmente quería preguntar era si Burgos había recordado algo.
—Ahora puede caminar, ¿cómo podrían ser falsas? Lo subestimé. Con su poder actual, Claus podía ocultarnos la verdad muy fácilmente. —El Segundo Tío Abuelo mostró una expresión fría. Nunca h