Por otro lado, el Segundo y el Tercer Tíos abuelos ya estaban preparando una fiesta de celebración. Creían que el Grupo Burgos ya estaba en sus manos y que cuando cayera Rosalía, caería toda la casa principal.
—Vamos, hermano, a partir de ahora disfrutaremos juntos de esta posición que está por encima de todas las demás y nunca más tendremos que vivir mirando la cara de esa vieja zorra —dijo el Segundo Tío abuelo con la cara enrojecida, bebía vaso tras vaso.
—Hermano, llegaste a ese puesto por