Rápidamente, alguien en la empresa informó a Paula sobre la terrible situación y expresó su gran preocupación: —¿Qué hiciste para enfadar tanto a Claus? Tal vez deberías venir a la empresa a suplicar clemencia. Claus te aprecia mucho, seguro que te perdonará.
Una frase que dejó a Paula bastante impactada. No anticipaba que las cosas llegarían a este punto, y los comentarios de sus colegas le hicieron darse cuenta de que su situación podría ser aun más grave de lo que imaginaba.
Sus ojos reflej